El ahorro de energía y llevar a cabo un uso eficaz de ésta es una necesidad que ha generado el creciente uso de energías renovables. Un ejemplo de ello son las Passivhaus, o casas pasivas, edificios cuyo consumo energético está prácticamente suprimido pues su necesidad energética es muy inferior a lo acostumbrado.
Estos edificios reducen en un 75 % tanto las necesidades de refrigeración como las de calefacción. En cuanto a la escasa energía que necesitan se puede solventar con energías renovables, lo que da lugar a que su coste energético sea muy reducido, no solo para la persona propietaria de la casa, sino para el planeta.

Apostar por la rehabilitación de edificios
Un buen diseño, así como una correcta planificación y ejecución. son la garantía para alcanzar un confort térmico mediante la baja necesidad de energía señalada con anterioridad.
Por tanto, “construir para consumir la mínima energía necesaria” es la máxima de los edificios pasivos. No obstante, además de crear espacios de consumo casi nulo a través de nueva construcción, también hay que apostar por la rehabilitación de las construcciones que encontramos en la actualidad, las cuales se llevan alrededor del 40% de la energía total que se consume.
Cinco principios básicos de las Passivahus
Ahora bien, ¿cuáles son los cinco principios básicos de las casas pasivas, o ‘Passivhaus’?
- Excelente aislamiento térmico.
- Ventanas y puertas de altas prestaciones.
- Ausencia de puentes térmicos.
- Hermeticidad al aire.
- Ventilación mecánica con recuperación de calor.
Con estas bases se consiguen mejoras como un óptimo aislamiento en cuanto a la envolvente ya sea en invierno como en verano, máxima hermeticidad en la envolvente para alcanzar un buen sistema de ventilación mecánica o el aprovechamiento mediante el sistema de ventilación del calor originado por personas y electrodomésticos.
Requisitos de las Passivhaus
En cuanto a los requisitos que estos edificios deben cumplir nos encontramos con cuatro puntos:
- Demanda de calefacción
< 15 kWh/(m²a)
- Demanda de refrigeración
< 15 kWh/(m²a)
- Demanda en energía primaria
< 120 kWh/(m²a) (calefacción, agua caliente y electricidad)
- Hermeticidad
< 0.6 renovaciones de aire por hora (valor con un diferencial de presión de 50 Pa)
Passivhaus, a favor de la sostenibilidad y del planeta
De este modo, el ahorro energético y económico, el confort que aporta al mantener una temperatura constante, tener aire de calidad y la inversión a largo plazo que supone son algunas de las razones por lo que estos espacios son necesarios.
La adaptación de las passivhaus al contexto climático es un ejemplo de cambio de dirección en favor de la sostenibilidad y de un planeta dañado por nuestros modelos de consumo que día a día siguen suponiendo una amenaza para el mismo.
Es por ello que se han de fomentar alternativas optimizando recursos existentes que disminuyan el impacto negativo en la naturaleza y la dependencia energética.
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